Comentarios y propuestas de mejora de los apéndices J y K de la NSR10 Ed 2012

Estimados Lectores, les comparto mis opiniones personales, respecto a  los comentarios y propuestas de mejora de los apéndices J y K de la NSR10 Ed 2012 vigente en Colombia, que forma parte de una carta dirigida a la Excelentísima Comisión Asesora Permanente Para El Régimen De Construcciones Sismo Resistentes. Espero sus comentarios para aumentar la calidad de este documento, como también las objeciones que puedan tener:

Estimados Señores:

Ante todo, un cordial saludo agradeciendo la atención prestada a este documento, que reúne en forma sucinta algunos comentarios y observaciones sobre la Edición 2012 de los Apéndices J y K de la NSR10 vigente, algunos de los cuales ya fueron presentados a su consideración de acuerdo a documento CAP-898-2018 enviado por Ustedes a mi persona frente a una consulta en particular.

Mi deseo primario es el de poner en contexto algunas oportunidades de mejora referentes a la Norma NSR10, en lo especifico a los apéndices mencionados que se han constituido en una suerte de código de Incendios y Vida para el diseño de los medios de protección de vidas en Colombia. Esto solo con el deseo de que junto a la opinión de otros profesionales del ramo, se constituya una base ancha de opinión que pueda ser valorada por los miembros de la Excelentísima Comisión para las mejoras que requiere a la brevedad el Código de Incendio y Vida de Colombia.

En primera instancia, y como lo puse en evidencia en mi solicitud de concepto, Si bien existen circulares y actas que establecen ciertas definiciones y exenciones para el diseño de ciertos tipos de sistemas, en la NSR10 ni sus apéndices J y K no existen definiciones transversales, consistentes ni homogéneas que puedan ser aplicadas para fines de interpretación de la misma. La ausencia de un glosario de definiciones claro y conciso, inclusive con figuras explicativas, permite entonces que diferentes autoridades, diseñadores o interventores, hagan interpretaciones personales y locales que, sumándole las decisiones de las “actas de la comisión”, haga mucho menos expedito el proceso de consulta del código y su interpretación.

Aunado a esto, las normas de referencia de la NSR10, las NTCs, y en algunos casos las NFPAs, poseen desde un manual de estilo, hasta definiciones, contradictorias con la NSR10. Un ejemplo clásico de este hecho es la definición de Edificio de Altura, que en la NSR10 se establece como aquellas edificaciones de mas de 28 mts de altura ocupable, mientras que en la NTC 1669, con un nombre diferente inclusive, Edificio Alto (sección 3.3.5) se definen como aquellos de mas de 23 mts por encima del acceso para el carro de bomberos.

Aparte, es claro, por análisis personales, sujetos a discusión por supuesto, que los cambios ocurridos en la NSR10 desde su promulgación, en especial en los apéndices J y K, en los decretos de enero del 2001 y febrero del 2012, no han tenido asidero técnico y que las actas generadas para interpretación formal, han sido acomodaticias a los intereses de constructores y diseñadores que han encontrado lagunas en las definiciones de la NSR10 en lo respectivos a los apéndices J y K.

No se pretende exigir a la Comisión la redacción de un documento normativo que cubra todas las posibles situaciones que se presentan en el momento del diseño, pero si la homologación de conceptos y definiciones que permitan el uso de las normas externas (sean NTCs o NFPA, u otras).

Consecuente con lo anterior, me permito enumerar, sin rango por orden, algunas oportunidades de mejora del Código para su análisis y posterior discusión cuando lo tengan a bien solicitar.

  1. La primera fuente de confusiones es la ausencia de coordinación legal entre los diferentes leyes, decretos, normas y actas de la comisión, donde en forma individual se hacen menciones meramente indicativas hacia otras normas y decretos sin que exista un órgano coordinador y rector de las mismas. Es decir, según mi opinión, la existencia de leyes como la Ley 400 generada por el Ministerio de Vivienda, la Ley De bomberos, la NSR10 y las NTCS, que se mencionan entre si como referencia, hechas por diferentes entes con diferentes objetivos, sin que exista un espíritu común entre ellas, da al traste con una visión global de la necesidad de existencia de una Comisión o Asociación de Protección de Incendios Colombiana, que regule y coordine la redacción de los textos legales, normativos y técnicos referentes a la Protección Contra Incendios en Colombia. Visto desde mi punto de vista, el primer paso es la conformación de un Órgano Rector que se encargue de todo el proceso.
  2. NO existe un código de incendios y/o vidas debidamente redactado, los apéndices J y K de la NSR10 no son suficientes en calidad para considerarlos las referencias normativas de diseño y construcción de sistemas contra incendios. Esto se relaciona con la aseveración anterior de que estos apéndices tienen sus propias definiciones, a veces contradictorias con otras definiciones de las actas o de las NTCs (ejemplo clásico, las definiciones de Tomas fijas para bomberos y mangueras para extinción de incendios )que impiden un diseño fluido y una interpretación clara. En este sentido, es esencial evaluar lo del punto 1.
  3. Las referencias cruzadas en los apéndices J y K como por ejemplo en los apartes donde se requieren rociadores o sistemas de conexiones de manguera, como por ejemplo “…NTC 2301 y como referencia la Norma para Instalación de Sistemas de Rociadores, NFPA 13… o …de acuerdo con la última versión del Código para suministro y distribución de agua para extinción de incendios en edificaciones, NTC 1669, y como referencia el Código para Instalación de Sistemas de Tuberías Verticales y Mangueras, NFPA 14…, permiten pensar que se pueden usar o el código NTCs o la NFPA correspondiente indistintamente, y es de recordar que al menos los NTCs vigentes son copias de las NFPAs respectivas del 2007 y las NFPA vigentes pueden ser de años posteriores, con cambios que a veces los diseñadores no saben si aplicar o no. Aparte, si solo se diseña por las NTCs, en algunos casos, los diseños quedarían con deficiencia por obsolescencia, y se hacen por las NFPAs vigentes, podrían contradecir a las NTCs vigentes. Las referencias cruzadas deberían ser claras en indicar la precedencia de uso de una norma u otra y sus respectivas ediciones.
  4. En lo referente a los Edificios R2, debe renovarse completamente los conceptos de protección por cuanto algunas consideraciones taxativas de la NSR10 (que en adelante se refiere a los apéndices J y K), son contradictorias internamente con las previsiones de protección de ciertas ocupaciones como por ejemplo en el caso de los parqueaderos internos o subterráneos. Igualmente, debe reconsiderarse el uso de rociadores en edificaciones R2 de gran altura.
  5. Las referencias de diseño de lo referente a Detección de Incendios, mencionadas en el capitulo J.4, existen vacíos importantes en cuanto a las características de los diseños, dejando todo a la NFPA 72 que es una norma de diseño e instalación del sistema de detección pero que no indica donde y cómo proteger la ocupación. Es oportuno mencionar que los sistemas de detección pueden ser de protección parcial, total, de modo publico o privado, entre otras consideraciones, y la NSR10 no indica claramente esto. Un ejemplo clásico es cuando el J.4.2 se establece que “Las edificaciones deben contar con sistemas de alarma de incendio, que se puedan activar de forma manual, por medio de detectores, o por medio del sistema de extinción automática, de acuerdo con el grupo de ocupación en que se clasifiquen. Estos sistemas deben contar con programas de mantenimiento periódicos para garantizar su adecuadofuncionamiento.” Y acto seguido en J.4.2.1 se dice “Las edificaciones que se clasifiquen en el grupo de ocupación A (Almacenamiento) deben estar protegida por un sistema detección y alarma de incendio diseñado tomando como referencia la norma NFPA 72.”  y no se indica si el sistema será total o parcial, de inicialización manual o automática. En estos casos, el diseñador debería consultar códigos externos (como la 101 por ejemplo). Esta situación es persistente a lo largo de la NSR10 y se hace más complicada cuando hay ocupaciones mixtas, donde puede haber contradicciones entre los requerimientos.
  6. Un caso típico de contradicción o ausencia de claridad, relacionado con el punto anterior, es por ejemplo si una industria (Fabril) posee almacenes, entonces, la sección J.4.2.1 pide (aparentemente) protección total para el almacenamiento, pero para los espacios de actividad fabril pide un sistema de activación manual condicionado. En este caso, el diseño taxativo genera criterios diversos sin una concepción global del riesgo y el uso inherente del sistema de detección de incendios para fines de notificación a los ocupantes y su posterior evacuación.
  7. No existe definición clara de quien(es) es(son) las autoridades competentes en Colombia. Si bien existen propuestas de “supervisores técnicos” en la ley 400, estos no se mencionan en los apéndices J y K ni tampoco se dice claramente cual es la responsabilidad y nivel de autoridad de la misma. Todas las referencias a la autoridad competente lucen ser meramente indicativas. Esto también va de la mano con el hecho de que ni la NSR10 ni otras, establecen los mecanismos coercitivos para el cumplimiento de las exigencias de protección mínimas del código y sus normas de referencias.
  8. La exigencia persistente de la NSR10 de exigir “sistema de tomas fijas para bomberos y mangueras para extinción de incendios” sin usar la clasificación de la misma NTCs 1669, siempre hace pensar en el uso de sistemas clase 3, por cuanto no hacen referencia si las estaciones de manguera pueden ser conectadas al sistema de rociadores. Tampoco hacen mención a la posibilidad de que estos sistemas sean manuales o automáticos. Al parecer, de acuerdo a la NSR10, todos los sistemas de conexiones de manguera, deben ser clase 3, con independencia de las características particulares de cada edificación. Si bien, la comisión ha emitido opiniones técnicas (que no se pueden considerar interpretaciones porque surgen por fuera de lo establecido en la NSR10), al respecto, el mismo código no es claro en su exigencia. La única referencia normativa al respecto son las exigencias de la 1669 (NFPA 14) respecto al tipo de sistema (manual o automático) para edificios de altura, que como se mencionó, es distinta la altura para la NSR10 y para la NTC 1669.
  9. Debe eliminarse el uso de las actas de la comisión como referencia de diseño. Si bien estas han resuelto casos particulares, el nuevo ente regulatorio, mencionado en el punto 1, debería evaluar la integración técnica de estas posturas, a la vista de especialistas, en el nuevo código que debe surgir.
  10. El nuevo órgano Rector debería permitir el uso de códigos de construcción, vida e incendios externos en caso de incompetencia de la NSR10, o del futuro código que la sustituya. Ejemplos como el IBC, la NFPA 5000, la NFPA 101 y la NFPA 1, deberían ser usados como códigos de apoyo.

Adicionalmente, se insiste en la necesidad de hacer un cambio total a la visión de la protección de incendios partiendo de la creación del Órgano Rector Único que pueda coordinar la redacción de un Código Fundamental del cual se deriven el resto de los códigos y normas de protección contra incendios, y cuyas interpretaciones eventuales estén dentro de lo contenido en estas normativas y que no sean creación intelectual dependientes del momento o del deseo de ayudar a un determinado interés.

Esperamos que estos comentarios sean de ayuda en la consecución de mejoras necesarias en la normativa actual.

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